Shot de realidad
¡Hola Mundo!
Hoy es el día 5 de enero de 2026, puede que tenga la mala suerte de no poder odiar a nadie, pero si algo puedo decir es que cuando digo, lo pienso; digo la verdad. En lo personal, evito hablar mal de las personas. Normalmente me desahogaba con personas muy puntuales antes de que todo el caos entrara en mi vida. He mentido en innumerables situaciones para no hablar del maltrato, para proteger la imagen de muchos, por muchísimas razones; de muchas me arrepiento y de otros no, pero luego de todos los golpes que he recibido el año pasado pasado, comprendí que no siempre se puede hacer borrón y cuenta nueva, que hay cosas que se rompen y no se puede actuar como que no pasaron o están bien: maltratos, heridas, golpes, situaciones que se rompen y simplemente ya no se pueden arreglar.
Yo actualmente no tengo lugar, me han roto en tantos lugares que sinceramente en ninguno me siento completa. Me ha lastimado tanta gente que me cuesta ser yo con personas que antes provocaban sonrisas. He sufrido tanto que solo deseo distancia, porque aunque pueda perdonar, me lastima la cercanía; me siento herida, traicionada y lastimada. Por más amor que pueda tener, la verdad es que ignorar esas cosas me está haciendo daño a mí. He amado demasiado a gente que no le ha importado lastimarme o herirme, que me ha visto sufrir y han seguido su andar, usan mis debilidades para enmascarar sus maldades, y ahora que estoy en calma y puedo poco a poco empezar a procesar, solo puedo decir que llevar a alguien a una situación de sufrimiento para liberarse de culpa penal es simplemente un acto de crueldad.
Me puse a pensar en cuántas personas asistirán a mi funeral si el requisito de entrada fuera no haberla lastimado, tirado para delante, ignorado o hecho cosas que directa o indirectamente me pudieron perjudicar; cuántos entrarían, cuántos serían directa o indirectamente responsables de lo que he tenido que vivir o sufrir, cuántos me habrán silenciado en vez de apoyarme, cuántos habrán ayudado de verdad y cuántos hicieron lo mínimo, dónde se sentarían en el funeral según sus acciones en mi vida y por qué tiene alguien que morirse para ser recordado, ayudado o reconocido por todo aquello que hizo, porque lamentarse por lo que no se mejoró y no se intentó.
Porque, aun haciendo todo bien, sufro de manera que no puedo explicar, porque al final lucho por algo que busca lastimarme en vez de mejorar. Luego de tanto tiempo callada, salí a hablar y sé que a muchos no les gustó lo que tuve que contar, pero razones para mentir no tenía, mucho menos después de todos los años que había callado ya; pero para mi sorpresa la reacción fue de más maltratos y confusión. He recibido más golpes de los que puedo enumerar y, aunque de una forma u otra mi sufrimiento eventualmente acabará, es triste cómo una situación mental busca borrar todo lo que escribiendo he terminado por denunciar.
Pues en estos 7 años que llevo siendo adulta, solo he buscado el bien para mi sociedad, tratado a muchas personas con bondad y he cuidado como he podido a aquellos que me solían importar, pero he vivido cosas que se escapan de cualquier normalidad. He sufrido de tantas formas que ni siquiera las puedo enumerar y, aunque probablemente muchos me lean, ignorarme ha sido la moda que han decidido aplicar, pero ignorar a quien sufre te hace cómplice de maltrato al final.
Y no voy a meter a Dios en esto, porque ya he explicado cómo el diablo son personas que a tu vida han buscado lastimar y a mí llevan 2 años boicoteándome de todas las maneras que he podido imaginar, pero aunque hablarlo o escribirlo de poco me ha servido para mejorar mi situación actual, por lo menos queda un registro de que los monstruos no están debajo de la cama, son aquellas personas que juegan para que te vaya mal. Me dijeron que no denunciara y lo he sufrido con cada lágrima que he ido a derramar; tal vez ya me haya quedado sin argumentos para ir a violencia intrafamiliar, tal vez mi vida se arregle, tal vez olvide, tal vez no, eso solo Dios lo sabrá, pero puedo decir que usar el daño psicológico de alguien para lastimarla y herirla debería pagarse en alguna cárcel federal.
Usar la fe de alguien para lastimarla y herirla, jugar con ella y ver cómo ha de actuar debería ser otra cosa que se tendría que condenar. Ya no preguntaré cómo inició, qué pasó, quién inició, porque he sufrido tanto que sinceramente me da asco hasta preguntar. Todo aquel que ha hecho algo en contra mía en su conciencia lo tiene clarito, aunque yo no me haya llegado a enterar, desde los bancos con sus juegos que no puedo explicar. Actualmente no encajo en ningún lado, no sé si algún día llegue a encajar, pero si algo me pasa y usted me empujó para que me cayera, para que terminara tan enferma y adolorida creyendo que moriría, no use a Dios para limpiar su acto de maldad; por lo menos tenga vergüenza y un chin de respeto, porque lo único que yo sé es que, sinceramente, ya no lo soporto más.
Me arrepiento de muchas cosas y una de ellas fue volver a vivir con mi familia. Yo tenía buenas intenciones, pero ellos no las tenían conmigo; me han revivido cosas horribles y se han aprovechado de cada debilidad. Yo solo tenía el sueño de vivir con mis hermanos, pero sacrificarme y verme sufrir poco les ha importado. Entonces, sinceramente ya no sé si podré ver el día donde no viva aquí, sinceramente ya no sé si podré ver el día donde dejen de fastidiarme, golpearme o maltratarme directa o indirectamente, porque sinceramente ya no sé, hoy me questione ¿de qué sirve ser sumamente talentosa si nadie lo reconoce?, ¿de qué sirve cumplir sueños si sufro de forma inhumana cada vez que pestañeo?, ¿de qué me ha servido dar lo mejor de mí si solo he sido maltratada, confundida y manipulada?
Yo simplemente no aguanto más golpes ya, no me quedan fantasías ni parábolas para maquillar nada, ni fuerzas para hacer malabares. Ya me han secuestrado dos años con su proyecto que solo me ha hecho sufrir bastante y, aunque he sacado de abajo en cada ocasión, no puedo vivir reinventándome con cada golpe, porque este sufrimiento no es normal y, si de algo estoy segura, es que la vida no es para vivirla así. La vida no es para sufrir tanto, para sentir asco o dolor, para no tener un segundo ni para respirar de todo lo que te atacan, porque no he tenido ni privacidad. La vida no es para nada eso y lamento a quien no esté de acuerdo con mis opiniones, pero yo no puedo seguir sufriendo más por un grupo de abusadores, porque en términos claros es lo que han sido conmigo.
Si le quitamos todas las fantasías, sueños y planes que he sacado de abajo, conmigo lo que han sido unos abusadores, que se aprovecharon de mi daño psicológico para molestarme con múltiples situaciones. Ven mi talento, pero me dejan sufriendo aquí y, como no sé si llegaré a salir, sigo haciendo mis denuncias públicas para que por lo menos tengan que conversar cuando hipócritamente se junten a decir que nadie sabía nada.
Así que sí, hoy 6 de enero me di un shot de realidad cruda, sin filtros, porque los Reyes Magos conocen mi situación, saben todas las cosas que deseo positivas para mi vida; a ellos no tengo que decirles nada, solo debo esperar sus regalos y desear que me vaya bien, porque necesito arreglar mi vida, porque sinceramente espero que no me ignoren tambien.
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