Nuevo año
¡Hola, mundo!
Este es el primer día del nuevo año, aunque yo aún ando cargando la fecha y me pasé el día llorando y planeando; sí, aunque suene contradictorio, hice las dos cosas, porque aunque sentía llorar, quería empezar a visualizar las cosas que quisiera hacer y lograr este nuevo año. Aún no entiendo cómo puedo hacer las dos cosas al mismo tiempo, pero a estas alturas sabrán que soy una persona muy extraña, así que aquí va mi primera entrada del 2026. Iniciaré relatando algo que me dijeron para animarme y me gustó mucho, y es que, como este es un nuevo año y es día de fiesta, solo llevo cero días desempleada. Me dio risa, pero es totalmente cierto: es mi cuenta de desempleo del 2026.
Buscando cómo planear y organizar mi año, encontré mis palabras de enero del año pasado, y para mí una de las cosas más lindas es leer mis palabras para animarme, luego de olvidar que las escribí, porque a veces un pequeño recordatorio nunca está de más. Sonreí al leer una notita que decía “Eres un sol” y algunas frases de Dios que me escribí hace un año. Irónicamente, hace un año pensaba que me iba mal y que mi mundo se estaba acabando, pero luego de que el año terminó, todo lo que crecí, cambié, hablé, bailé, reí, lloré y sufrí en el transcurso del 2025, que no sabía que viviría, pero me tocó vivir, la realidad es que hace un año tenía mejores cartas en la mano: tenía mejor salud, agradecía por tener empleo y por cosas que al día de hoy ya no están. He sufrido tanto dolor físico y emocional en el último año y medio que, sinceramente, hay cosas que me cuesta recordar. No ha sido un año fácil, no han sido cosas normales, ni siquiera tengo explicación lógica para muchas de ellas; sin embargo, este año me propuse aceptar las cosas como son y, a partir de ahí, ver cómo puedo ir mejorando y reconstruyendo mi vida.
Inicié escribiendo esto ayer, luego de un día algo triste, en el que saqué fuerzas de donde no tenía para tratar de planificar las cosas que quisiera para este nuevo año; sin embargo, hoy que estamos a 2 de enero, debo confesar que me olvidé de lo más importante, y esto es volver a verme genuinamente feliz, volver a saltar de alegría, volver a bailar sola delante de mi espejo, volver a pintarme con tanta devoción y admiración, volver a divertirme y a sonreír. Son cosas que no escribí en ningún lado, que la vida, el dolor y situaciones familiares me han robado. Entonces, más allá de todos los objetivos y metas escalables que pude haber plasmado y que me gustaría lograr, creo que olvidé que el objetivo más importante es ser feliz.
Entonces, con eso en mente, centrada 100 % en este momento presente, quisiera continuar planificando y dando pequeños pasos para ir acomodando mi vida este 2026, que aunque está lejos de verse perfecta y he llorado de manera desgarradora, genuinamente deseo volver a ser muy feliz, deseo que me vaya bien, estar sana y todas esas cosas buenas que todos queremos para nuestra vida.
La ruta a la felicidad es bastante complicada, porque a veces la felicidad es como una estrella fugaz: la ves y se te escapa. Dicen que perseguirla puede volverse algo adictivo; otros dicen que llega sin buscarla y hay quienes opinan que es parte del camino y no un destino. Resulta que todos tienen su propia opinión de qué es y cómo se manifiesta, pero para mí, en mí, son esos momentos que llenan de alegría tu corazón, y este año quisiera salir a buscar más de esos momentos, porque quisiera volver a verme sonreír con toda el alma y el corazón. Quisiera que todo lo que construya este año me ayude a tener más momentos felices cada día, hasta ser muy feliz todos los días. Tal vez suene como algo ambicioso, pero lo que no se sueña, no se logra; por eso mi 2026 tiene como destino la felicidad.
Entonces no sé cómo se verá, pero con menos días tristes, menos dolor o menos sufrimiento, creo que llevaría más de la mitad del camino ganado. Igual, yo lo que quiero es ser feliz, es lo que todos queremos, y hoy iniciaré por no llorar, por continuar planeando mi año, aunque no tengo ni idea de cómo se verá, pero quiero que se ponga muy lindo.
Sigo queriendo el Nobel de la Literatura, así que debo seguir escribiendo este año también. Tengo pensado un poema, pero solo tengo el título: “Llantos y esperanza”. Pensaba escribirlo a fin de año; sin embargo, he sufrido tanto en estos días que debo trabajar un poquito la esperanza. Igual, he aprendido a aceptar las cosas como son, aunque no suene bonito, ya que recientemente me dijeron que borrara una foto donde me veía triste porque no podía “victimizarme”, y aunque al principio la borré, volví a publicarla, porque si algo me enseñó el 2025 es que reconocerse como víctima es el primer paso para arreglar o salir de una situación, para atreverse a hablar, a quejarnos de lo que duele, a mostrar heridas, a expresarnos. Y aunque aprendí que hay cosas que sinceramente no quiero arreglar, relaciones que no busco sostener y situaciones que espero no volver a vivir, también comprendí que nadie anda arreglando lo que está bien. Y aunque siempre me veré como la superheroína de mi historia, nunca fui tan valiente como cuando salí a mostrar mis heridas en 2025, y hoy no me avergüenza, porque aunque puedan decirme que tiré todos los trapitos al sol, eso es mucho mejor que seguir cargando con ellos. Y me acaba de pasar algo súper cool, porque acabo de encontrar la inspiración para mi próximo cuadro; digamos que esta es una Diosidencia, pero le llamaré “Trapitos al sol, by 2025”.
Con esos trapitos he soltado muchas cosas; muchas me han dolido, pero más que nada me han hecho cuestionarme lo mucho que deseo estar rodeada de personas que me traten muy bien, de que me consientan y de ver cómo la vida me sonríe en este nuevo año, porque tengo muchas ganas de que me vaya muy bien, y sé que para eso necesito algo de distancia, porque estoy segura de que si le recetaran distancia de x, y, z a las personas, muchos nos ahorraríamos muchas citas de terapia en esta vida. Y amarme también se vio como aceptar que quien quiera volver a mi vida debe tratarme bien, que hay relaciones de las cuales necesito espacio y hay personas que simplemente no me caen bien, y que eso también está bien.
Deséenme mucha suerte y éxitos en este nuevo año, que les deseo mucha suerte, amor y prosperidad. Les adelanto que vienen cambios; creo que es hora de que este espacio se actualice y se vea más de la época, porque todos debemos estar centrados en este 2026, para que nos vaya bien y esos sueños se empiecen a materializar.
Me compartieron un album para que explorara otros generos musicales, asi que itomare una cancion de ahi, como cancion de la noche Give Life Back To Music de Daft Punk.
PD: Te amo, te agradezco seguir con vida y te deseo un feliz año nuevo.
Comentarios
Publicar un comentario