Respeto sin rostro

Hola!!!

He escrito poco en estos días, pero aunque he tenido mucho que comentar, no sentía escribir sobre nada, pero no quería dejar pasar el inició de la 3ra temporada de mi programa favorito de RD, Dominicana’s Got Talent, los ojos se me aguaron en el primer capítulo. Además, me reí mucho también, y sé que las personas de otros países están acostumbradas a ver cosas más extravagantes, pero en mi pequeña isla, aunque seamos sencillos, hacemos las cosas con el corazón, y eso se transmite por la pantalla. 

Por esta razón, sé que al igual que yo, muchos Dominicanos estaban disfrutando del talento de esas personas que se atrevieron a intentarlo, desde los chicos de Moca hasta la joven Carla Morel, la cual interpretó un poema de la peruana Victoria Santa Cruz, que se titula  “Me Gritaron Negra” (versión original), de una manera tan propia, que sé que impactó con su mensaje a muchos de los que estábamos del otro lado de la pantalla. Incluso, si no me equivoco, comentó en una entrevista que alguien le dijo que la mayoría de dominicanos son negros y los que no, tienen la negritud detrás de la oreja, lo cual es aplicable para muchos de los países de Latinoamérica. Y que un poema peruano se adapte tanto a la cultura dominicana, a tal nivel que se sienta dominicano con la interpretación de esa joven, nos muestra cómo somos más parecidos de lo que creemos.

Y para mí esa es la magia del arte: expresar un sentimiento o idea que trasciende a la persona que lo crea, porque cualquiera puede volverlo suyo e identificarse. Por eso, con todo el respeto a la cultura negra, me gustaría hacer el siguiente ejercicio: aquí está escrito el poema, ese que busca reconocer con orgullo aquello por lo que otros te juzgan. Si cambiaras la palabra “negra” por blanca, asiática, india, aborigen, tu nacionalidad o atributos físicos como delgada, pequeña… o tal vez por tu creencia religiosa, preferencia sexual o ideal político, ajustando las palabras características de una u otra, ¿te sentirías identificado? Tal vez sentirías cómo se te erizan los pelitos del brazo cuando veas a alguien alzando la voz con orgullo por algo de lo que fue discriminado. Podrías sentir respeto al ver cómo logró aceptarse, a pesar de las críticas del entorno. Podrías hasta llegar a sentir admiración por su fuerza interior y la perseverancia que ha tenido como persona.

Pero muchos solo se enfocan en una pequeña palabra, desenfocando todo el mensaje. Estoy segura de que personas de cualquier raza han sufrido discriminación por algo, y está bien visto que usted hable con orgullo de lo que es, cómo es o lo que cree. Pero si lo hace alguien que es diferente, empieza la polémica. Y entiendo que la polémica vende, crea nichos que se vuelven buenas campañas de marketing. Dicen por ahí: “divide y vencerás”. Pero, ¿por cuántas generaciones vamos a seguir pasando mensajes de división? Puedo ser verde, y que yo me sienta verde y esté orgullosa de ser verde, no es mutuamente excluyente con que mi vecino se sienta morado o esté orgulloso de ser morado. No sé en qué parte de la historia se nos inculcó que defender mis derechos es menospreciar los del otro, si al final todos somos seres humanos. Por eso, nunca me cansaré de repetir que el respeto al derecho ajeno es la paz. Y me llevo la tarea de investigar más sobre Benito Juárez, porque sé muy poco de él; sin embargo, creo que de cualquiera se aprende.

Hoy pensaba hablar del amor. Solo iba a hacer un leve comentario del talento dominicano y del show de Victoria's Secret, porque sigo encantada por la modelo embarazada. Fue una demostración hermosa de la feminidad. Aún debo ver el show completo, pero todos los cortes que he visto han sido majestuosos, y hay historias lindas, como la de la modelo colombiana o que es la primera vez que se canta en español, con el sabor y curvas latinas encarnadas por Karol G, representando y llenando de orgullo a muchas mujeres latinas que, al igual que yo, se sintieron identificadas al verla bailar.

Siempre he creído que donde llega una mujer, pueden llegar otras, y esto es aplicable para todos los casos. Así que cambié “mujer” por “humano” en su cabeza. Pero entiéndanme, que sigo con la cabeza puesta en el desfile. Dicen que es el Super Bowl de las chicas, y estoy hablando en modalidad gringa, porque si menciono la pelota (béisbol), los dominicanos se me dividen con sus equipos, porque no hay nadie más orgulloso que un dominicano con su pelota. Y creo que eso sería contraproducente, porque busco un mensaje de unidad.

Por eso, aunque sé que van a funarme, porque el dominicano es ñoño con su pelota, yo podría ir a apoyar a todos los equipos, con gorra y camiseta, solo que debo ir por turnos. Pero estoy segura de que voy a parecer la fan más intensa, porque yo lo que quiero es disfrutar el juego, y lo digo literal. Un día fui al play a ver un Juego de las Estrellas, y como no sabía de béisbol, entendía que cada vez que corrían era una carrera y que el marcador estaba defectuoso o algo, porque no cambiaba. Pero más allá de cómo funciona el deporte, fui una de las personas que más se gozó ese juego, porque si algo tenemos los dominicanos, es alegría en el corazón.

Por eso no hay mejor party que el de los dominicanos. Quién crea lo contrario, que me invite para hacer la prueba. Pero la alegría que tenemos al bailar es otra cosa. Hace unas semanas estuve en un festival, y aunque creo que no hay nadie más feliz que yo con un buen DJ al frente, hubo unos chicos que hasta coreografía montaron. Mi hermano hasta un baile se inventó, y cada quien tenía una alegría tan única que ni mis zapatos incómodos me arruinaron ese momento mágico.

Con esto cierro. Otro día les hablo de lo que quería comentar del amor. Inicio mis canciones del día con  LATINA FOREVA de Karol G, y como toda tropicoqueta, no puedo dejar pasar la oportunidad para desempolvar una canción que me encanta, la cual es MUJER LATINA de Thalía. Para los que no lo sabían, los latinos tenemos rostros tan diversos que podemos ser de cualquier parte del mundo. Incluso, la muñeca de República Dominicana no tiene rostro por esa misma razón. Para culminar, quiero mencionar a los artistas que me cautivaron en Bocaofest. Me quedé hipnotizada escuchando a Solo Fernández, les comparto MAGIA y bailé bastante al ritmo de Natax Beat. Me falta otro DJ que estuvo cool, pero ese se lo debo, no recuerdo el nombre; si algún día lo hago, se lo compartiré.

Me encontré esta canción esta semana y me tiene cautivada, así que la comparto también: es 313 de Residente y Silvia Pérez Cruz. Es muy linda, sinceramente no tengo muchas palabras para describirla, simplemente se escucha hermosa.

PD: Te amo, te agradezco seguir con vida, te perdono y te deseo mucho respeto, paz y amor.


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