Poesía y falsos rumores
¡Feliz jueves!
Les cuento que, luego de escribir ayer, fui a comprar comida en la feria. Compré dos “hamburguesas” que eran más chimis en verdad, pero lo importante es que sabían bien. La primera me la comí sentada en la acera de la calle, mientras esperaba que el Uber me fuera a recoger, porque estaba muerta del hambre, y la segunda me la comí en uno de mis parques favoritos de la ciudad, el cual es un lugar que significa mucho para mí, porque luego de mi vida ser una pesadilla horrible, mi realidad cambió y podía caminar en un lugar hermoso cada mañana, estar en la naturaleza y sentirme segura. Recuerdo que el primer mes se sentía tan irreal, entonces, con el deseo de que mi realidad vuelva a cambiar, decidí regalarme un rato en un lugar que me recarga de energía.
Luego de terminar de comer, me senté en una mesita cerca de los árboles a leer uno de los libros de poesía que había comprado. Nunca había leído poesía en la naturaleza y, sin duda, es una de las experiencias de lectura más lindas que he podido vivir. Soy muy risueña leyendo, es como que me teletransporto a otros mundos, por eso es algo que disfruto tanto hacer. He leído de todo un poco, ya que soy bastante curiosa; sin embargo, leer por placer es una de las cosas más mágicas que alguien puede regalarse en el día a día.
Porque últimamente se ha hecho tanto énfasis en leer para crecer o aprender una habilidad, que se ha dejado de lado el placer de leer, disfrutar cada palabra que ves, viajar a otros mundos sin pararte de la cama, seducir con palabras, abrir la puerta de tu imaginación y explorar todos los universos que los libros te quieren mostrar.
Por la dislexia dejo de leer por periodos de tiempo. En muchas ocasiones me he saturado leyendo documentaciones y temas técnicos, más libros de autoayuda, y llega el momento en que me tomo unas vacaciones de los libros. Pero siempre hay una historia que me motiva a leer por placer y me recuerda lo mágico que es este hábito para mí.
Luego de llegar a casa, intenté organizar, pero entre el polvo y la humedad no me estaba sintiendo bien. A raíz de eso sucedieron dos cosas: la primera es que ahora quiero pintar con una escoba, a ver si logro salir volando de aquí. Estoy casi escribiendo un cuento titulado “La escoba que pinta mundos mágicos” o “El peligro de la humedad: Un escape inesperado”, porque si uno no puede resolver la tragedia, uno se empieza a poner creativo. Lo segundo que pasó fue una pequeña discusión con mi mamá, por todo lo que he pasado en los últimos meses, a lo que ella muestra ignorancia, haciéndose la que no ha hecho nada, lo que me molesta bastante. Sin embargo, la conversación terminó de esta manera:
Mientras me quejaba de no poder respirar y que me dolía el pecho por toda la humedad (hasta las paredes siguen mojadas), ella se rió en mi cara, como respuesta a lo que decía. Al ver la falta de empatía y cinismo, le respondí: “Yo no entiendo cómo [insertar grosería] una madre puede reírse porque su hija no puede respirar”, a lo que ella respondió: “Yo tengo alergias también” y empezó a hablarle a mi hermano, que había acabado de llegar.
Por situaciones como esa es que creo que, si usted no está capacitada para ser madre, pues no tiene lo fundamental, que es amor, debería ser consciente y usar métodos que la ayuden a prevenir esa situación, porque me da pena cómo hay tantas mujeres con tan lindo corazón anhelando un hijo, mientras otras nunca han valorado la oportunidad.
En la misma línea, hay padres que luchan por mantener a sus hijos en un buen camino, que estudien, que piensen en su futuro y que se enfoquen, mientras los míos hicieron tantas suposiciones infundamentadas, me calumniaron tanto y me pelearon por tantas cosas inventadas, que hubo una etapa de mi vida donde genuinamente empezaba a pensar en que debía empezar a hacer las cosas para que, cuando me dijeran algo, fuera por cosas que sí disfruté hacer, no por estar estudiando y leyendo, esforzándome de sobremanera en ser una estudiante sobresaliente.
Y como Hollywood nos ha mostrado de todas las maneras posibles, hay puntos de quiebre en la vida de alguien, donde una buena compañía te impulsa y una mala compañía puede arruinarte, más cuando eres mujer y vives en un sector de pocos recursos, una pequeña acción puede desencadenar una serie de eventos que se quieran robar tu futuro. Entonces, esa lucha constante contra el entorno, más las dificultades de la vida, es donde para muchas se define si van a salir de aquel bosque o morirán siendo víctimas de un depredador.
En la mayoría de los casos, los padres intentan rescatarte y cuidarte, pero en el mío me estaban arrojando a las garras de cualquiera que se hubiese percatado de lo desesperada que era mi situación. Pero, aunque en mi día a día hablo poco de Dios, pues lo percibo de una manera distinta a como lo imponen muchas religiones, ese fue un momento en que pude decir que Dios metió su mano, porque estuve a un par de malas decisiones de tener un futuro totalmente diferente. Si hubiese sido mejor o peor, no tengo idea, pero lo que sí sé es que, cuando le conté a un amigo lo cansada que estaba, que quería empezar a hacer los rumores y muchas cosas más, porque aunque dejaba el alma esforzándome por mi futuro, siempre saltaban con una nueva para maltratarme, por cosas que no sé de dónde las sacaban, él me comentó lo siguiente: “Ellos pueden decir lo que ellos quieran, no les hagas caso, porque al final el futuro es tuyo y tú eres la única que va a sufrir las consecuencias de las decisiones que vayas a tomar”.
Y ese día dejó de importarme lo que dijeran en mi casa de mí, verdad o mentira. Lo que pensaran empezó a importarme muy poco, porque entendí que la única persona que tenía que estar en paz con mis decisiones y mis actos era yo; que el mundo exterior podía comentar lo que le diera la gana. Por eso me enfoqué en seguir trabajando por construirme una vida mejor. Les seguí la corriente en lo que sea que pensaran de mí, pues su opinión es una que ha perdido todo mi respeto. Y esta es solo la versión resumida de la historia; si empiezo a desarrollar todos los personajes y situaciones que sucedieron, puedo escribir una novela. Así que, si usted no sabe la historia completa, mejor no opine ni emita un juicio sin saber.
Solo Dios sabe las personas que pude conocer, los amores que pude tener, la vida que no creé, porque aunque mucho se habla del amor, siempre se nos olvida que hay romances que llegan para construir y darte estabilidad, pero hay otros que solo con la ilusión saben jugar y, cuando logras despertar, ya han derrumbado todo por lo que solías luchar. Por eso, sin saber cómo se habría desarrollado la historia, porque no puedo analizar todos los posibles futuros como Doctor Strange, solo puedo compartir el poema Impacto Contra Júpiter que leí ayer:
“De seguro, algún fragmento de cometa
impactaba estrepitosamente a Júpiter
aquel sábado en la noche,
cuando el amado escogió
posponer el encuentro,
el aura de ese instante,
beso que no fue.”
— Etnairis Rivera, El viaje de los besos / De la flor, del mar y de la muerte
Me despido con mis cancion del dia PALANTE, con el pasado detrás de la oreja, con el futuro entre ceja y ceja, vamos a palante, porque creer siempre va a valer la pena, y sin importar lo que puedan opinar o decir de ti, personas que van en involución humana, tu solo debes enfocarte en construir tu camino y avanzar hacia delante, como nos expresa en esa hermosa canción Diego Jaar, esto es todo por hoy, me ire a tomarme mis medicamentos, con fe de que algun dia estare mejor de salud y lejos de ciertas personas.
PD: Te amo, te perdono, te agradezco seguir con vida y deseo que seas feliz.
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