Un año más de vida ✨

Escribí esto ayer, pero quería que terminara el día para que estuviera impregnado con toda la realidad. Eso me llevó a la conclusión de que no publicaré todos los días, pues yo también necesito descansar, cuidar mi salud y darme tiempo para formular las ideas de una forma más concreta.

Tampoco diré con qué frecuencia publicaré o si tendré días puntuales. No es por falta de disciplina, sino porque este es un espacio para que mi alma se pueda expresar. No pienso ponerle fechas de entrega ni presionarla para encajar; quiero que tenga libertad de hablar cuando quiera y de guardar silencio cuando lo necesite. Así puedo garantizar más calidad y publicar cuando esté calmada, sin el sentimiento a flor de piel. Aunque probablemente habrá días en los que lo haga, quiero dejar que mi alma decida cómo y cuándo accionar, pues deseo fluir y ver a dónde este espacio me ha de llevar.

Ayer estuve reflexionando sobre la ficción que tenemos en el día a día: desde muchas realidades falsas en las redes, hasta amigos que en secreto buscan verte caer o esos falsos amores que a escondidas te engañan. Sin embargo, en esta ocasión quiero resaltar aquellas “ayudas” que son ficción, las que solo buscan marearte pero no darte una herramienta real para que puedas progresar. Esas que te mantienen como un ratón detrás del queso, que cuando crees que vas a comer, el queso se mueve una vez más, mientras pierdes el tiempo en el mismo lugar, creyendo ingenuamente que esas personas intentaban ayudarte, cuando en realidad solo buscaban hundirte más.

Creo que esa es la peor ficción en la que podemos caer, porque cuando alguien te ayuda de verdad, ves cómo sus acciones empiezan a darte un soporte para salir del fango; sientes cómo tu vida empieza a tomar otros colores. Pero cuando son solo palabras y acciones paliativas, notas cómo tú haces todo el esfuerzo, mientras la presencia de esa persona, en realidad, es imaginaria.

Y con esto no quiero decir que no tenemos que trabajar, pues es nuestra responsabilidad buscar cómo avanzar. Sin embargo, nadie llega totalmente solo a ningún lado. Siempre hay alguien que te da la mano para que puedas seguir: desde ese amigo que te recomendó, ese supervisor que te contrató o ese cliente que te dio la oportunidad. Todos hemos tenido a alguien que, en algún momento de nuestra vida, aunque sea un poco, nos ayudó a progresar.

Por eso, luego de reflexionar, recordé cómo solía estar disponible con una llamada cuando un amigo me necesitaba. Y Dios sabe cómo a muchos los puse como prioridad, a pesar de lo difícil que yo también la pasaba. Sin embargo, cuando fue al revés y me tocó llamar, nadie apareció. Escuché excusas y hasta se empezaron a burlar. Incluso, actualmente tengo que ver notas en Instagram que de casualidad relatan mi situación. Todo esto me hizo darme cuenta de la poca reciprocidad y empatía de las personas con las que solía rodearme.

Y como si no fuera difícil esta situación, que me obliguen a que la única ayuda real venga de las mismas personas que fueron la razón de que terminara aquí, es la mayor crueldad. El amor y el afecto no se fuerzan; así como las relaciones por obligación están huecas en el corazón. No pueden tapar años de maltratos con ayudas banales para mágicamente expiar sus pecados. Que se confiesen con un sacerdote y que me dejen en paz.

Yo necesito espacio, estar lo más lejos posible, mejorar mi salud y, cuando una nueva vida tenga y los años pasen, tal vez algún día los vuelva a ver como seres humanos otra vez. Pero mientras más tiempo deba permanecer encerrada en esta jaula, soportando maltratos y pequeñas ayudas para que no me muera, solo soy alguien secuestrada, en un estado muy complicado de salud. Y nada de lo que hagan va a cambiar que, como secuestradores y maltratadores, los voy a observar.

Por eso me cansé de escuchar palabras paliativas, de justificar la falta de acción, de soportar lo que no es recíproco, de tolerar menos de lo que suelo aportar. Me cansé de gente que consume mis recursos sin retribuir. Estoy harta de la ficción de los maltratadores, que en mi cara quieren tomar a chiste las agresiones que debo tolerar. Por eso, si solo con Dios me tengo que quedar, pues solo con Él me quedo. Ya no ando repartiendo más cartas de segunda oportunidad: es hora de cuidarme y protegerme a mí también, de ver la realidad como es, de no tolerar en mi vida a personas que me han de lastimar.

Ya me empecé a valorar, pues mi energía es demasiado valiosa y viva me cuesta demasiado esfuerzo estar, como para tener que lidiar con personas que, en constante involución, disfrutan permanecer.

Así que, si no vas a estar de manera incondicional, como yo me comportaría, entonces empieza a empacar para que tu propio camino emprendas, porque yo no pienso cambiar mi forma de ser. Mi fragilidad es una de las cosas que más aprecio de mi personalidad y no pienso levantar muros ni ponerme armaduras por gente que no me sepa valorar. Dios sabe que hago las cosas sin esperar nada a cambio, pero nunca pensé que, si algún día me estuviera ahogando, me iban a pisar la mano en vez de ayudarme a salir de la piscina.

Por eso, no deseo escuchar más palabras paliativas, ya tengo suficiente con todos los medicamentos que me toca tomar. Y aun sintiéndome mal, debo esforzarme el triple y salir a trabajar para sostenerme económicamente otra vez, porque prefiero morirme trabajando honradamente a quedarme sentada viendo cómo me maltratan y luego, como un chiste, lo quieren relatar.

Así que, si no vienes con un salvavidas, con consejos valiosos, palabras que me hagan reír o ayuda real, no intentes marearme. No me dejes notas en Instagram, ni vengas con comentarios pasivo-agresivos que para nada me ayudan. Tampoco quiero escuchar sobre temas que sabes de antemano que me incomoda hablar, porque aunque de forma cortés te conteste, créeme que ya puedo ver y he prestado atención a cada pequeña acción, para bien o para mal.

Se les olvida que mi situación es temporal y que hay un Dios en el cielo que todo lo ve, que escucha tus pensamientos y conoce tu corazón. Aun en el mejor de los casos me engañas a mí, pero de Él no te puedes ocultar. Por eso es mejor que tus actos empieces a mejorar y me dejes en libertad, pues mientras más tiempo ha de pasar, más observo y más cosas imaginarias de mi vida quiero sacar. Porque depender y confiar nunca será igual, pueden obligarme a depender de alguien en contra de mi voluntad, pero nunca a confiar en alguien que constantemente y de forma consciente me fue a maltratar.

Por eso he decidido priorizar mi bienestar, salir a buscar estabilidad y disfrutar mi zona de confort cuando la reconstruya, porque aunque muchos la suelen criticar, cuando sabes todo lo que te costó estar cómodo, debes disfrutar cada segundo, pues mientras los demás critican sin tus zapatos conocer, tú sabes todo lo que tuviste que pasar para que llegara el día donde pudieras decir: estoy lo suficientemente estable como para descansar más, vivir sin tanta prisa y relajado estar.

Porque cuando estás en el lodo te critican y te presionan para avanzar, pero cuando estás cómodo tampoco en paz te dejan estar. Por eso, a veces, al carajo a todos los tienes que mandar, pues Dios es el único que estuvo ahí y vio todo lo que has tenido que pasar. Por eso es el único que te puede juzgar; los demás se pueden cuidar. Vive tu vida de la forma más auténtica posible, haz lo que vaya a hacerte bien, pues en 30 años tus recuerdos son los que te harán sentir alegría, tristeza, orgullo o arrepentimiento.

Mi abuela cumplió 90 ayer. Si Dios me permite llegar a esa edad o alguna similar, quiero estar orgullosa de cada decisión que tomé, pues deseo tener la conciencia tranquila de que siempre realicé lo que consideré correcto para mi ser, independientemente de las consecuencias que pueda tener. Porque a veces, aun haciendo todo bien, te puedes enfermar y por una infección todo se empiece a desplomar. Pero aun desde mi fragilidad puedo reconocer lo fuerte que he sido para dar lo mejor para mí, aun en los días donde no podía más.

Hubo días donde todo lo que pude hacer fue pararme de la cama, y eso también me lo aplaudí, porque en ese momento eso era lo mejor que podía hacer y fue una muestra de fuerza también. Por eso, cuando me toque tomar vacaciones, sin culpa las disfrutaré, y cuando vuelva a tener una zona de confort, igual la disfrutaré. Pues estar tranquilo, calmado y sin mucho movimiento también es una forma de ganar, esa es una forma en la que el éxito también se ve. Por eso soltaré todo lo que deba soltar, para construir esa nueva realidad donde, en total comodidad, pueda estar y poder florecer con los colores más hermosos que podrás ver.

Quiero llegar a los 90 con un corazón igual de bondadoso al que mi abuela suele mostrar, darles a mis nietos el mismo ejemplo de abnegación y de cómo el trabajo honrado, aunque sea cocer detrás de la cocina de tu casa, a todos los que amas te permite ayudar. De cómo el amor te motiva a otros impulsar, de sentir alegría al poder ver a los otros triunfar como si lo estuvieras haciendo tú también. Deseo una pequeña nieta intensa que me haga fotos con los filtros que en el futuro se han de usar, y sin importar las decepciones de la vida, poder ser capaz de seguir amando igual, con la misma ingenuidad y bondad. Que el sentir por ayudar, con la única recompensa de la vida de alguien aunque sea un instante mejorar, no se me vaya jamás.

De ella aprendí a pedir a Dios que vida me pueda regalar, para poder compartir momentos con las personas que amo y ver cómo pueden crecer. Pues lo importante es presente estar, porque las pequeñas sonrisas son el mayor regalo que alguien te puede dar.

El último cumpleaños que le celebré a mi abuelo fueron sus 90, y fue uno de esos momentos que sientes que no apreciaste lo suficiente porque no sabías que era el último que ibas a disfrutar. Ver las fotos y pensar todas las cosas que en ese cumpleaños hubieses querido decir y que no te animaste porque pensaste que habría uno más, fueron algunas de las cosas que pensé ayer. Por eso, cuando mi tío me llamó y me dijo que no encontró velitas para el pastel, hasta corrí para poderlas comprar y llegar a tiempo a celebrar. Tal vez muchos me vieron correr o con la desesperación con la que estaba hablando para irlas a buscar y no lo podían comprender.

Pero yo iba a buscar esas velas hasta en el fondo de la tierra si fuera necesario, porque como no sé cuál será el último cumpleaños que celebraré, así que voy a esforzarme en todos como si fuera la última vez. Por eso le puse 10 velitas al pastel y terminamos cantando 3 veces cumpleaños, porque había que extender la emoción y celebrar el milagro que Dios nos regaló al mantener ese ángel con vida todos estos años, y esperemos que muchos más, pues ella nos ha ayudado a todos en momentos donde necesitábamos una mano amiga que nos fuera a apoyar.

Y así, con mucha alegría y un pastel que parecía más una fogata, celebramos la vida de mi abuelita Carmen y el milagro de estar vivos para, con ella, poder celebrar. Por eso les compartiré mis canciones del día: la primera es  Cumpleaños de Jennifer Lluberes, porque sé que para muchos es un día más. Sin embargo, creo que ese día es donde celebramos el milagro de seguir con vida, ese día donde celebramos haber sobrevivido a todas las dificultades que hemos pasado hasta ese preciso momento, donde debemos ser compasivos con nosotros y aplaudirnos hasta nuestras derrotas, porque ese fue el el día donde abrimos los ojos y empezamos a estar con vida, lo cual es en un motivo enorme para celebrar.

Por eso te deseo un muy feliz cumpleaños. Si ya pasó, es tardío, y si aún falta por llegar, soy la primera en felicitarte. Te envío un abrazo muy grande y te deseo todo lo lindo de este mundo: mucha paz, amor, salud, felicidad y comodidad. Si tu cumple pasó y no hiciste nada, puedes volver a empezar, celebra hoy o cualquier día de este año y agradécele a Dios por seguir con vida. Celebra con la alegría de un niño chiquito, porque te esfuerzas cada día como un adulto grande.

La vida es como una coreografía de carnaval, algunas veces das pasos hacia adelante y luego empiezas a avanzar un poco más rápido, pero justo cuando crees que vas en línea recta hacia adelante, de repente empiezas a ir pa’ tras y buscas otros caminos. Vas para un lado y luego decides ver por el otro, pero a veces llegas a la conclusión de que debes dar un salto y volver a empezar. Entonces, si ya sufrimos todos estos cambios como adultos grandes, también podemos celebrar nuestro cumpleaños con una alegría tan grande como lo hacen los niños chiquitos y ponernos a bailar El Baile del Sapito, porque de adulta me tocó aprender que el sapito siempre tuvo razón y yo no lo supe escuchar. Por eso me pondré a brincar y a bailar, porque quiero aprender lo que el sapito me quiere enseñar.

En este último año he estado cerca de la muerte varias veces, por eso Dios no solo le ha permitido a ella seguir con vida, sino que me ha mantenido viva a mí también. Por eso, el 5-9-2025, las dos estábamos vivas para celebrar sus 90.

PD: Te amo mucho, te perdono, te agradezco seguir con vida y espero que llegue el día donde puedas disfrutar de tu comodidad desde un lugar que te genere paz.


Comentarios

  1. Nunca estuve alejada de ti. Siempre estive pendiente como pude. Cuando yo en realidad me pude enterar de . hablarte sin que te sintiera lastimadalo que Lo sucedía fue a través de tus escritos. Me mantuvieron al margen. No me enteraba de nada , y hasta lo reclame. A domingo su repuesta fue muy hiriente para mi. Yo tuve que indagar y. Investigar por mi cuenta. Ya que estaba muy preocupada, porque no me contestaba tambiennme sufrido sola en silencio. Por lo que te sucedía ya que nadie ma decía ni me informaba y no podía hablar contigo y es ina realidad que me siento identificada y por temor aque te sintieras mal no dije nada para mi lo más importante es tu salud yo también llorado por ti en silencio y atravez de este medio e podido por fin saber con exactitud , y estaba esperando el momento y quería darte tu espacio pero siempre e estado aquí pendiente de ti aunque no me informaran nada cuando te dije que me siento identificada no mentí es desde el corazón. Siempre quise acompañarte estar contigo en esos momento y la primera vez que ley tus escritos no sabía como. Hablarte sin que te sintieras lastimada pero todo me dolió y en lo más profundo. Te repito estoy aquí para ti y siempre lo estaré ❤️❤️❤️❤️🥰🥰

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  2. Tuve que indagar y investigar por cienta propia porque no se me informó lo que estaba pasando todo era un hermétismo. Llegó un momento que me desplome y empecé allorar y alguien me dijo que estuviera tranquila que me informaria pero no fue así. Ypor mi propio bienestar decidí ignorar la repuesta de domin cuando le hice el reclamo. Yo e estado pendiente de ti siempre pero te Di espacio y decidí esperar aque estuviera lista. Siempre estaré disponible para ti cuando lo necesites

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