Un día a la vez

Hay días donde tenemos grandes planes y otros donde planeamos cosas grandes, pero también tenemos días donde no hacemos nada, y mi día de hoy se lo dediqué a la belleza externa. Lo llamo mi día de amor propio, porque hago cosas que disfruto hacer para verme linda. Solo que esta vez es diferente, porque ando ajustando parámetros, para que esas cosas dejen de afectar mi salud. Si analizo mis acciones de hoy, me río sola, ya que salí en toalla al pasillo común de mi edificio, mojada y con mi lavado de pelo a medias, porque al bañarme sentía que mi baño no tenía suficiente ventilación y tenía que abrir la ventana de esa área también.

Por el asma no puedo estar en lugares cerrados con olores fuertes, ya que esto me provoca una crisis asmatica, y los productos para el cabello y la piel, son conocidos por tener olores cautivadores, así que ando caminando en arena movediza sobre lo que puedo y no puedo hacer. Por eso, luego de haber sobrevivido a lavarme el pelo, pude darme cuenta de que los productos de exfoliación tenían un olor más suave y amigable, en camparacion a los del cabello y procedí a ser feliz, porque pude hacer mi rutina completa. 

Luego seguí con mi plan del día y me dirigí al salón de belleza. Al llegar, solo podía pensar en lo caro que es ser mujer, y con mis condiciones de salud vivo en carne propia el dicho de “La belleza duele”. Algo que suena tan trivial es mi realidad: tuve que lidiar con el dolor de cuello para secarme el pelo, algo que parece una tortura innecesaria desde un punto de vista externo. Incluso hasta me pudieran sugerir volver a dejarme el pelo rizo, pero ya lo he intentado, y para mi salud el pelo liso resulta más práctico y, en esta etapa de mi vida, también me gusta más. Aunque no creas que no me lo cuestioné cuando tenía que respirar profundo en cada jalón de pelo; sin embargo, todo valió la pena cuando pude verme al espejo. Sonreí y pensé: “wow, qué bonita quedé”, celebrando que podía durar una semana sin peinarme y que ya tenía 2 cosas tachadas de mi lista de tareas.

La tercera tarea era arreglarme las uñas y era la más complicada de las 3, porque por el asma alérgica no puedo estar en lugares con humedad y esos abundan en mi sector. Además, tenía un presupuesto limitado y no podía estar expuesta a olores comunes en esos ambientes, como el de acrílico por ejemplo, porque me podía dar un ataque de asma. 

Esta era una urgencia, porque no solo tenía las uñas hechas un desastre, sino que el aparato de medir el oxígeno no quería funcionar por todas las capas que tenía sobre mis uñas. Mi meta era retirarme todo lo que tenía para que, como mínimo, me pudieran auxiliar en una emergencia. Si estás leyendo esto y tienes problemas respiratorios como yo, toma conciencia de las recomendaciones de tu doctor y échale un ojo a mis requisitos para arreglarme las uñas, porque me tomo muy en serio mi salud y organicé esta nueva problemática como si fuera un proyecto. Buscaba lo siguiente:

Requisitos de ambiente:

  1. El lugar no debía oler a nada.

  2. Tener aire acondicionado.

  3. No tener humedad.

  4. Ser confortable.

Requisitos del prestador del servicio:

  1. Tener buena actitud.

  2. Ser amable.

Requisitos del servicio:

  1. Debía ajustarse a mi presupuesto.

  2. El diseño debía mostrar el color de mis uñas (para poder reaccionar ante cualquier emergencia, ya que pueden cambiar de color por problemas respiratorios).

  3. Los materiales (esmaltes, endurecedores, etc.) no debían tener olor. 

  4. El material que usaran debía permitir que el aparato pudiera leer el oxígeno de mi cuerpo en una emergencia.

  5. Tenía un tiempo asignado mentalmente para esta tarea.

Estructuré todos mis requisitos como si fuera a enviar un cohete al espacio. Una cosa que se ve tan superficial como arreglarse las uñas ahora es un riesgo que puede perjudicarme en una emergencia si no lo gestiono bien, y como una mujer precavida vale por 1000, yo valgo eso multiplicado por infinito, porque pocas cosas se me escapan.

La chica que me arreglaba las uñas en mi sector no estaba disponible, y si con ella no sabía cuántos requisitos podría cubrir, salir a encontrar un lugar era una odisea. Mi antigua versión con trabajo y dinero hubiese ido a un mall a buscar un lugar que cubriera mis requerimientos, pero mi versión actual, quebrada, tuvo que ingeniárselas y poner la fe en Diosito para empezar a buscar lugares. Toqué la puerta de muchos negocios y me encontré con cosas como que trabajaban por citas, no me sentía cómoda con las dueñas, no podía respirar, no hablaban bien español, el olor a acrílico era muy fuerte, entre otras cosas… Hasta que me iba a dar por rendida e iba a poner ojitos tiernos para que me llevaran a un mall, basicamente en otra ciudad y con el riesgo de la lluvia. Pero mágicamente encontré el negocio de una chica, que sorprendida me preguntó cómo la encontré. Al decirle que vi su letrero en la calle, lo primero que me dijo fue que no tenía experiencia. Le sonreí y le dije que no me importaba, porque a diferencia de los demás, para mí inexperiencia no significa ser malo, significa que le hace falta una oportunidad. Esa chica, con su negocio que recién inicia, cumplió 10 de mis 11 requisitos. Solo le faltó lo del tiempo, y eso es algo que estoy segura que va a mejorar con el tiempo y la práctica.

Esta es una anécdota que vale la pena analizar, porque visité negocios más grandes, con más clientela, y ella, aunque creía que no estaba muy equipada, para mi condición estaba más equipada que todos los demás que visité, ya que cumplió mis requisitos, los cuales eran poco comunes (en el sector donde vivo), algo exigentes y no negociables. Entonces, ¿cuántas veces nos decimos que no estamos preparados para no iniciar, para no arriesgarnos, para no intentarlo, para no dar ese salto de fe? Porque a veces lo poco que crees que tienes es todo lo que necesita alguien ahí afuera y tú, con miedo, no te lanzas.

Entonces, ¿qué estás esperando para perseguir ese sueño? Cuando solo con una laptop hoy cumplo el mío de tener un blog, y con un celular se cumple el sueño de ser influencer. ¿Qué crees que necesitas para salir a cumplir el tuyo? Si estás esperando una señal del cielo, tómate mis palabras como inspiración y empieza a trabajar por lo que sea que sueñes, porque siempre hay un vacío en el mercado que puedes llenar, una propuesta de valor que te puede hacer brillar. Hace 3 meses no hubiese creído que iba a necesitar a una estilista de uñas con productos amigables para asmáticos, y hoy la encontré de la forma más aleatoria posible. Así que, ¿qué estás esperando para salir a mostrarle tu autenticidad al mundo?

Porque hoy esperaba arreglarme el pelo y, como mucho, encontrar quién me quite las uñas para dejarlas naturales por “estar enferma”. Pero por mi creatividad, me las ingenié para mejorar la ventilación y logré exfoliarme el cuerpo también. Soporté mis jalones al secarme el pelo, pero al terminar mi estilista me recomendó cortarme las puntas e hizo magia. Ahora tengo el cabello mucho más sano y limpio. Si me hubiese quedado en casa por no gastar o durar mucho sin lavarlo “por estar enferma”, me da caspa, me pica todo el cuerpo y se me empieza a caer el cabello. Porque aunque parezca superficial, el cuidado personal también es salud. Por eso hay que gestionarlo bien, y como consecuencia de mi buena gestión, logré mucho más de mi objetivo, y ahora tengo un lindo diseño de uñas que además es práctico para mi situación actual de salud como regalo extra. 

Porque no sé qué pienses tú, pero para mí es suficiente con estar enferma como para andar desarreglada también. Por eso no me canso de buscarme la vuelta y crear mi nueva normalidad, porque lo único que no se logra es aquello que no nos animamos a intentar. No sé si te tomes tu autocuidado tan en serio como yo, pero nunca olvides que los pequeños detalles también forman parte de tu salud. Me despido con mi canción de hoy, la cual es Who Says de Selena Gomez, porque ¿quién dice que no eres bonita? ¿Quién dice que no puedes consentirte? ¿Quién dice que arreglarte es superficial? ¿Quién dice que no mereces priorizar tu bienestar? ¿Quién dice que no puedes trabajar por tus sueños? Y si alguien te lo está diciendo, ¿por qué crees más en esa persona que en lo que crees en ti? Ando inspirada y dejaré otra canción de bonus, para quien la necesite, se llama Creo en mi, esta en particular fue mi compañía cuando me dijeron cosas como “cero a la izquierda” y comentarios de esa índole, pero nunca dejé de tener fe en mí y en las cosas que Dios tenía para mí. Así que esos comentarios solo me ayudaron a volverme más fuerte, a ponerme de pie y soportar cualquier tormenta que me quiera derrumbar, porque lo peor ya lo he pasado y lo mejor está por llegar.




PD: Te amo, te agradezco seguir con vida y creo en ti.



Comentarios

Entradas populares