Salto de fe
En la vida hay que estar dispuestos a arriesgarnos y dar saltos de fe, un ejemplo simple y muy aplatanado sería como anoche tranqué una partida de dominó con más de 20 puntos y como quiera gané, pude haber perdido y de haberlo hecho estaría igual de conforme, porque fui fiel a mí, a lo que quería hacer, escuché a esa voz interior y me la jugué.
A veces tenemos tanto miedo a perder que no lo intentamos y otras veces, perder es justo lo que necesitamos para volvernos a encontrar, porque al arriesgarnos tenemos 3 posibles resultados: que ganemos, que nos quedemos igual o que aprendamos y mejoremos, y cualquiera de las 3 es mejor que no hacer nada. Por eso siempre hay que apostar a uno y tirar pa' lante. Porque todo es perspectiva en la vida, y así como puede arruinarte tener la perspectiva incorrecta, tener la correcta puede llevarte a las estrellas, pero si nunca arrancas el cohete, no sabrás a dónde podrás llegar.
Inicié escribiendo en diarios, luego publicando anónimamente mis sentimientos, después escribí un libro y ahora tengo un blog. Nada hubiese sido posible si nunca hubiese tenido la valentía de sentarme a enfrentar mis sentimientos con lápiz y papel. Esa pequeña acción generó un efecto dominó, que tras años de encarar mis pensamientos al escribir, se transformó en un hermoso talento de donde han brotado muchos sueños, que me hacen sonreír cuando los voy tachando de mi lista, porque se sentían tan irreales y lejanos que es sorprendente con la naturalidad que han madurado y están dando frutos.
Soy fiel creyente de que lo que está destinado para ti, de una forma u otra te encontrará, solo debes estar lo suficientemente consciente para identificar esas cosas que fluyen desde tu alma, como si tu cuerpo las hiciera en automático. Como lo es escribir, programar o pintar para mí: son cosas que simplemente me resultan con mucha fluidez desde la percepción que tengo del entorno que me rodea. Puedo ver soluciones tecnológicas sin esfuerzo, me inspiro para pintar con mirar el cielo y escribir es plasmar de forma física mis pensamientos. Son cosas que se han vuelto tan intrínsecas de mi persona, que se sienten naturales, por eso las hago hasta de gratis, porque me divierte y me gusta mejorar mis talentos.
Esa es la razón de que me sienta tan orgullosa de mí y de este espacio que estoy creando, donde honestamente no sé qué va a surgir, pero lo iremos descubriendo día tras día, poco a poco, en este nuevo comienzo y capítulo de explorar lo desconocido.
Hoy exploro la idea mental de estar enferma, porque se me olvida que lo estoy y me divierto, pero al recordarlo por los malestares físicos vuelvo a sentir cierto sentimiento de tristeza e impotencia, el cual me gusta espantar haciendo cosas que me hagan feliz y no requieran esfuerzo físico o ponerme en situaciones donde sienta más malestar. Trato de llevar un tracking de sanidad mental, ya que mentalmente me considero una persona sana. Trato de hablarme como si lo estuviera y llevar mi normalidad lo mejor posible, aunque físicamente tenga ciertas dificultades. Pero últimamente mi condición de salud empeoró y ahora ando ajustando todos mis parámetros, para crear mi nueva normalidad, donde la impotencia no tenga espacio y no le pueda dar espacio a la tristeza, ya que aunque las siento y sufro como cualquier ser humano, cada mañana me gusta darme un shot de esperanza y empezar a actuar en busca del nivel más alto de mi bienestar.
Me ha tocado renunciar a muchas cosas y rendirme en batallas que ya no valía la pena continuar, darme yo misma mis medallas de honor por las guerras que he peleado y ganado, ser mi coach, mi animadora, mi sol, luz y esperanza. Porque si puedes controlar la perspectiva en la que asimilas las cosas, puedes hacer todo más digerible y organizarte para vivir lo más en paz posible. Porque ya es malo sentirse mal físicamente, como para agregarle estar tristes también. Se vale llorar y sentir tristeza, pero no quedarse ahí. Tenemos que abrazarnos, mirarnos al espejo y animarnos a avanzar, porque siempre somos más fuertes de lo que creemos, y aunque tropecemos en el camino, Dios siempre va a estar a nuestro lado para ayudar a levantarnos y ser nuestra esperanza cuando la de nosotros se agote. Porque aun dando el salto de fe de rendirte, Él te corona como Reina y hace jaque mate para terminar la partida.
Ahora solo me queda agradecer a Dios, disfrutar mi victoria, mejorar mi salud y descansar mucho, así que para culminar mi reflexión de hoy, dejaré mi canción del día WE PRAY de coldplay, Es una canción muy linda y nos recuerda que aun en los momentos más difíciles, siempre podremos orar. Espero que les dé tanto consuelo como a mí escucharla. Tambien les adjuntare el ultimo capitulo que publique de mi libro, donde decido rendirme, para cerrar una etapa y dejar en libertad con amor, ya que es hora de iniciar un nuevo capitulo y lo estoy creando aqui, deseo abrirme a las multiples posibilidades que tiene el mundo de la escritura, asi que deenme suerte, porque solo Dios sabe que puedo crear en el futuro.
PD: Te amo, te agradezco seguir con vida y te perdono.

Comentarios
Publicar un comentario